Macarena Sabio - Coord. de Relac. Internac. Univ. San Pablo-T
¿Qué significa la llegada del presidente de EE.UU. a nuestro país? ¿Nos conviene acercarnos a esta potencia? ¿A qué viene Barack Obama a la Argentina? ¿Qué intereses tiene? Son algunos de los interrogantes que surgen con la visita de Obama a nuestro país. Podemos intentar dilucidar algunos de ellos.
Desde la perspectiva de las relaciones internacionales, la visita del presidente Obama significa optimizar la inserción internacional de nuestro país. No podemos dejar de lado de que se trata de la nación más poderosa del mundo: los costos que implica estar enfrentados son mucho más altos que los beneficios que nos puede traer el establecimiento de relaciones diplomáticas cordiales y sensatas. No nos sirve tener una actitud combativa con los centros de poder, eso ya ha quedado demostrado.
Esto no quiere decir que tenemos que establecer un alineamiento automático con esta potencia como se hizo en otras épocas, sino mantener relaciones maduras, equilibradas y constructivas, tal y como manifestó la canciller Susana Malcorra. Se pueden obtener grandes beneficios para nuestro país si se sabe mantener un punto de equilibrio en la relación con los Estados Unidos y aprovechar la coyuntura de la región.
Por su parte, Obama viene a la Argentina porque quiere cumplir su promesa de mejorar las relaciones entre Washington y América Latina. Visitó, nada menos que Cuba y la Argentina. Es una clara señal para China y Rusia que venían avanzando estratégicamente en esta región. Estados Unidos no quiere perder terreno en el sur del hemisferio y encontró en el presidente Mauricio Macri un interlocutor abierto a estrechar lazos que sean de beneficio mutuo. La idea es reforzar la cooperación en áreas como comercio, inversiones, energías renovables, cambio climático, seguridad y narcotráfico.
Hay que destacar también que el presidente Obama autorizó la desclasificación de los archivos estadounidense de la época de la Dictadura argentina, un gesto importante para reconstruir la confianza y las buenas relaciones entre ambos países. La desclasificación de los documentos es un reclamo de familiares y víctimas de la Dictadura junto a los organismos de derechos humanos, quienes quieren y necesitan saber qué pasó con los desaparecidos.
De ahora en adelante, debemos mantenernos expectantes respecto del avance de las relaciones entre ambos países y exigir a nuestra dirigencia que negocie siempre defendiendo nuestros intereses, y teniendo en cuenta nuestras necesidades y prioridades para establecer un vínculo normal tanto con Estados Unidos como con los países de la región y del resto del mundo. El gran desafío para el Gobierno de Macri es mantener el equilibrio en estas relaciones tan fluctuantes.